BAGDAD (AFP) - En las gradas del estadio Chaab, más de 50.000 espectadores disfrutaron el lunes por la noche, ante Palestina (4-0), del primer partido internacional en Bagdad desde 2003, con el objetivo de olvidar la guerra y la violencia.
"El hecho de que tanta gente esté aquà en este momento demuestra que Bagdad ha mejorado", comenta Mohammed, uno de los soldados encargados de garantizar la seguridad.
Con gran facilidad, el equipo iraquÃ, que disputó en junio la Copa de las Confederaciones en Sudáfrica, goleó por cuatro goles a cero a Palestina.
Pero para muchos de los habitantes de Bagdad, el partido ya estaba ganado desde antes del pitido inicial por poder vivir el regreso del fútbol internacional a la ciudad, sin que ningún atentado empañara el evento.
La seguridad, dentro y fuera del recinto, fue impresionante. Cientos de policÃas y soldados iraquÃes establecieron un cordón que impidió a los coches aproximarse y además nadie podÃa pasar sin ser registrado. Durante el partido, expertos fueron recorriendo las gradas en busca de posibles explosivos.
En el dispositivo para el Irak-Palestina no se vieron soldados estadounidenses: las fuerzas de ese paÃs dejaron las ciudades el 30 de junio y fueron cediendo el control en esas zonas a los representantes locales.
"Gracias a Dios, la gente sale ahora por la noche. Bagdad es segura", apuntó Mohammed. "Este partido es un primer paso" hacia la seguridad total en la capital, aseveró, a pesar de que Bagdad sigue siendo escenario de sangrientos atentados. "El estadio puede acoger a 50.000 personas. Pero mirad las tribunas, hay mucha más gente", subrayó.
Otros soldados, casi olvidando su misión, se dirigieron a las gradas y dirigieron los cánticos de los aficionados, pidiendo en varias ocasiones que gritaron más fuerte y animaran con más intensidad.
En el momento en el que la selección iraquà saltó al césped, en buenas condiciones por la disputa en él de partidos de la liga nacional, los hinchas hicieron desplegar muchas más banderas del paÃs.
"Gracias Palestina", se podÃa leer en una pancarta. A pesar de la expectación, el encuentro estuvo cerca de ser suspendido. El avión del equipo palestino se vio afectado por una fuerte tormenta de arena en Erbil (norte) -lugar de un primer amistoso el viernes- y sólo pudo despegar unas horas antes del partido, que fue retrasado más de una hora.
"No podéis imaginar lo que siento", aseguró un espectador, de 43 años, que prefirió no dar su nombre. "Cuando el equipo salta al campo, mi corazón late más rápido", señala por su parte Ahmed, envuelto en una bandera iraquÃ.
El gobernador de la provincia de Babilonia, que también se desplazó a Bagdad para el partido, deseó que este sea el primero de una larga serie para el fútbol del paÃs. "Espero que todos los equipos del mundo vengan a jugar contra Irak", afirmó.
En el paÃs se espera también que la selección contribuya a mejorar las tensiones entre las comunidades y confesiones del paÃs, recordando el éxito colectivo de 2007, cuando Irak se proclamó campeón de Asia de fútbol.
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